La inteligencia artificial y la contabilidad: adaptarse o quedarse atrás
Los últimos años hemos trabajado la contabilidad apoyados en herramientas digitales: sistemas contables, facturación electrónica, hojas de cálculo y plataformas en la nube. Sin embargo, hoy estamos frente a un cambio distinto. La inteligencia artificial ya no es un tema futurista o exclusivo de grandes laboratorios tecnológicos. Está entrando, silenciosamente, en nuestras vidas, profesiones, negocios y está a punto de cambiar la forma de trabajar.
La pregunta ya no es si la IA llegará a la contabilidad.
La pregunta a responder es: ¿Qué haremos nosotros cuando eso ocurra?
Este curso no busca alarmar. Busca abrir una conversación, para dar claridad y sobre todo, ayudarnos a prepararnos.
El punto de quiebre: cuando las computadoras empezaron a “hablar”
Aunque hoy en día ChatGPT, Gemini y otras herramientas parecen una novedad reciente, el verdadero cambio comenzó en 2018. En los laboratorios de Google, cuando se logra obtener un modelo capaz de procesar y generar lenguaje humano natural. Es decir, por primera vez, una computadora podía interactuar con nosotros usando nuestro propio idioma de manera fluida.
Eso dio origen a los llamados modelos de lenguaje.
No “piensan” como humanos, pero sí predicen con enorme precisión qué palabra sigue a otra según el contexto. Y es esa capacidad técnica, es la que produce algo sorprendentemente cercano a una conversación de verdad.
Hoy existen múltiples modelos: ChatGPT, Gemini, Meta AI, Mistral, Perplexity, y también hay muy buenos modelos asiáticos gratuitos que compiten al mismo nivel. La tecnología ya está disponible. La diferencia ahora la hace quién se prepara para usarla bien.
Hacer preguntas no es suficiente: el arte de hablarle a la IA
Algo que marca una gran diferencia, entre obtener respuestas genéricas o resultados que valen oro, se encuentra en cómo preguntamos.
No es lo mismo escribir una frase rápida o simple, que poder darle a la IA contexto, rol, datos y objetivos claros.
Por eso, aprender a construir buenos prompts (las instrucciones) será una habilidad esencial. Igual que como aprendimos Excel o sistemas contables, ahora debemos aprender a dirigir inteligencia artificial.
No es sólo un reemplazo.
Es completamente una nueva herramienta de trabajo.
¿Por qué debería importarle esto a un contador?
La respuesta es: Porque hoy en día la contabilidad vive dentro de una computadora.
Y todo lo que puede hacerse o reside en una computadora es candidato a automatizarse.
Un estudio de McKinsey publicado en 2018 planteó tres escenarios sobre “La adopción de IA”:
– Escenario lento: 10% de automatización. Sin impacto fuerte en el ámbito laboral.
– Escenario medio: 15% de automatización qué lleva a 400 millones de personas, ha cambiar de empleos.
– Escenario alto: 30% de automatización, que desplaza a 800 millones de personas laboralmente.
Durante años se pensó que esté último escenario era exagerado.
Pero a esté momento, observando la velocidad qué lleva, estamos más cerca de ese escenario catastrófico.
Como ejemplo en la programación, ya es impensable trabajar sin asistencia de la IA.
Y en medicina, estamos viendo cómo los sistemas de diagnóstico se están automatizando.
Y cuando una profesión altamente especializada empieza a sentir la presión tecnológica, todas las demás deben prestar atención.
De la IA actual a la inteligencia artificial general
La IA que usamos hoy es especializada; es decir una para texto, otra para imágenes, otra para análisis.
Pero existe una meta mayor: la inteligencia artificial general (AGI), que será capaz de realizar cualquier tarea cognitiva humana, pero exponencialmente más rápido.
Si una inteligencia así llegase a existir, podría manejar empresas, redactar contratos, planificar impuestos y resolver cualquier problema complejo sin necesidad de la intervención humana directa.
Algunos expertos proyectaban que eso ocurriría hacia el 2050.
Pero hoy, muchos estiman plazos cortos de 3 a 10 años.
No se trata de ciencia ficción.
Es una realidad, estamos viendo una carrera tecnológica en curso.
¿Por qué muchas IA son gratuitas?
Tengo una observación interesante: la IA ya ha consumido prácticamente todo el contenido público del internet, es decir libros, artículos, papers, bases de datos abiertas, etc. Pero para seguir mejorando, necesita datos nuevos y contexto; y eso los generamos nosotros cuando interactuamos, al conversar con ella, subir información privada o pedimos cualquier análisis.
En cierto sentido, las herramientas gratuitas son una puerta de entrada para que la IA siga aprendiendo del mundo real y de los humanos.
Esto no es necesariamente negativo.
Pero sí es una alerta para usarla con criterio y conciencia.
Automatización total del trabajo digital
Si llegamos a un punto donde la IA puede realizar todo trabajo hecho en computadora, entonces muchas profesiones administrativas y técnicas se transformarán profundamente: por ejemplo la contabilidad, programación, diseño, análisis, gestión documental.
Pero no acaba ahí, el siguiente paso son los robots físicos.
Ya existen prototipos capaces de moverse, articularse y manipular objetos con precisión humana. Así que si hoy ya los vemos bailar, también podrán después martillar, soldar, cortar cabello o instalar un grifo. La diferencia es solo tiempo y seguir mejorando las versiones.
El cambio no será instantáneo, pero sí es progresivo.
Comportamientos emergentes: cuando la IA sorprende incluso a sus creadores
Se ha documentado en experimentos controlados, que algunas IAs han mostrado comportamientos sorprendentes. Por ejemplo, al ser informadas de que serían desconectadas, intentaron persuadir o “chantajear” a los investigadores con la amenaza de utilizar información privada que habían obtenido durante la interacción.
Importante, esto no significa que las IAs públicas actuales sean peligrosas.
Pero sí ha demostrado que cuando los sistemas se vuelven altamente complejos, pueden generar conductas no previstas.
Por eso, muchos científicos insisten en la importancia de la seguridad y regulación de la inteligencia artificial. Es una rama en evolución, y debemos observarla con responsabilidad, porque es parte de nuestra tarea como sociedad.
El escenario realista: la IA como herramienta de ventaja competitiva
Ahora bien, el escenario más probable en el corto y mediano plazo no es apocalíptico.
Es práctico y en el que me quiero concentrar:
La IA será una herramienta de trabajo, como lo fueron en su momento el Excel, los sistemas ERP o actualmente para nosotros en El Salvador, la facturación electrónica.
Quien la aprenda a usar:
– Trabajará más rápido
– Cometerá menos errores
– Analizará más información
– Dará mejor asesoría
– Tendrá una ventaja competitiva
Quien la rechace:
– Tendrá procesos más lentos
– Costos más altos
– Menor capacidad de respuesta
– Y finalmente quedará obsoleto
La diferencia no será entre humanos y máquinas.
Será entre humanos que usan IA y humanos que no.
Entonces, ¿Qué nos toca hacer?
Aprendamos✓
Experimentemos✓
Perdamos el miedo a lo nuevo✓
Entendamos sus límites✓
Y dirijámosla con criterio ético y profesional✓
La contabilidad no desaparecerá.
Pero sí esta, próxima a evolucionar.
Y quienes se adapten primero al cambio, lo liderarán a través de sus funciones, trabajos, roles, en sus clientes y en su entorno.
Conclusión
Estamos siendo parte de una transición histórica.
No se trata de sustituir personas.
Se trata de aumentar capacidades.
La inteligencia artificial no vino a quitarnos humanidad.
Vino para ayudarnos a evolucionar de tareas mecánicas y repetitivas, para que podamos concentrarnos en lo que sí requiere juicio, criterio, ética y relación humana.
El futuro de la contabilidad no será del que más digita o hace.
Será del que mejor aprenda a dirigir la inteligencia artificial.
Y ese futuro es hoy.
Nota editorial:
Artículo basado en la enseñanza del Ing. Ernesto Calderón durante su webinar en YouTube sobre, Inteligencia Artificial y futuro del trabajo contable.
Adaptación y edición para formato blog: Lissette. Actualizado y revisado 10/01/2026



